Eliminación y Gestión

 

Extraído del libro de M. Niaounakis and C.P Halvadakis “Olive Processing Waste Management-Literature Review and Patent Survey”, Waste Management Series Nº 5, Elsevier, 2nd Ed. 2006.

Los términos usados para designar los residuos de almazara son diferentes de un país a otro. Esto causa alguna confusión en las publicaciones lo cual hace difícil identificar claramente cada uno de los sub-productos a los que nos referimos. El término español usado para OMWW es alpechín; el nombre de alpechín procede del árabe hispánico alpič in y alude a sus características (líquido oscuro). Otros términos utilizados en España tales como murga, morga o amorca o el termino francés margine vienen del latín amurca, que significa jugo fétido. Los italianos se refieren al OMWW como acqua di vegetazione, mientras que el depósito cubierto (generalmente subterráneo) para almacenar este residuo en una almazara se denomina inferno o hell. Los turcos se refieren a este residuo como kara su o agua negra; los árabes lo llaman zubar, y los griegos lo llaman liozumia o zumo de aceituna (en creta lo pueden llamar katsigaros).

 

Métodos actuales para el manejo de residuos del procesado de la aceituna.

España

Alrededor de un 75-80% de la producción anual media de aceite de oliva en España procede de Andalucía, donde se localizan la mayoría de las 1700 almazaras que operan en España. Andalucía tiene mas de 1,5 millones de hectareas dedicadas al cultivo del olivo. El número de olivares en Andalucía es 320.354 de los cuales un 44% se encuentra situados en la provincia de Jaén (en verde oscuro en el mapa).

 

 

Normalmente en Andalucía la extensión mas común de los olivares se encuentra entre 1 y 5 hectáreas (47% del total de olivares y 27 % de la superficie total de olivares).

 

Hasta el año 1980, la mayoría de las almazaras funcionaban por el sistema tradicional de prensa y las balsas de evaporación se utilizaban para los efluentes líquidos generados. En los primeros años ochenta, el sistema de extracción de tres fases comenzó a generalizarse. En 1982, se promulgó una ley en España que prohibía la eliminación en los ríos de los alpechines y se financió la construcción de balsas de almacenamiento que facilitaban la evaporación durante el verano. Alrededor de 100 balsas de evaporación fueron construidas, lo cual mejoró la calidad del agua, pero disminuyó la calidad del aire debido a las molestias generadas por lo malos olores que ocasionaban. En 1992, se introdujo el sistema de extracción de dos fases en Andalucía. Actualmente, casi todas las almazaras en España utilizan los decantadores por centrifugación de dos fases. Aún así se generan efluentes líquidos en el proceso, pero cuando se almacenan balsas de evaporación su manejo es más fácil. Desde que las almazaras han comenzado a utilizar aguas recicladas, esta previsto eventualmente que la mayoría de las balsas de evaporación sean clausuradas.

A pesar de todo, el residuo semisólido generado en este sistema de extracción, denominado alperujo, ha alcanzado la cantidad de 4 millones de toneladas/año, y se ha puesto un gran esfuerzo en encontrar una solución para su manejo.

 

Una de las opciones parece ser la extracción de aceite después del secado del alperujo y la utilización posterior del orujo (residuo sólido generado tras la extracción) como combustible para la producción de energía. Actualmente, alrededor de 800.000 toneladas de este residuo son exportadas.

 

Los restos de podas del olivo son también usados como biomasa para producir energía. Se ha estimado que unas 28.000 Tm son utilizadas para fabricar pellets mientras que los consumidores de este producto son casi 17.500 hogares.

Hasta unas 300.000 Tm de alperujo son tratadas anualmente para la extracción de aceite de oliva de orujo siendo el coste de este tratamiento por kg de alperujo de 0,012€ + IVA + coste de transporte hasta la planta.

 

 

Italia  

En Italia, 5000-6000 almazaras estan operando en su mayoría con una tecnología de extracción con prensa. Italia es el único país productor de aceite de oliva con una legislación especial para la eliminación y/o reciclado de los residuos generados en el procesado de la aceituna. La adición al suelo de los residuos de almazara es específicamente regulada  por la Ley nº. 574 del 11/11/1996 sobre el alpechin y el orujo. Sin embargo, las prescripciones de la ley han sido criticadas debido a que complican las inspecciones, dependientes de las autoridades regionales y provinciales, al no conocer las mismas con exactitud las fechas y lugares de adición. Un esquema típico de eliminación que se aplica en Italia para el tratamiento de residuos de almazara se muestra aquí.

Grecia

Casi el 70% de las almazaras griegas utilizan el sistema de tres fases y el resto el sistema tradicional o una combinación de ambos. Además, hay 40-45 (activas únicamente 32) que son plantas de extracción de aceite de semillas, más de 200 empresas de embotellado y alrededor de 25 refinerías. Hay únicamente un pequeño número de almazaras que usan decantadores centrífugos de dos fases. Algunos de los productores de aceite de oliva intentaron implantar esta tecnología, pero tuvieron que descartarla debido a que no era una alternativa viable para el manejo de los alperujos generados, sobre todo por parte de las extractoras de aceite de orujo que no los aceptaban. En Grecia, no hay una legislación específica para la descarga de alpechines. Las prefecturas de producción de aceite de oliva tienen sus propios requerimientos medioambientales y, basados en la experiencia obtenida y en los resultados de los proyectos que han financiado, han impulsado diferentes métodos para el manejo de residuos. Actualmente la expedición del permiso para operar a las almazaras esta sujeto a las medidas que se vayan a tomar para tratar los residuos. Mas específicamente, la Prefectura de Lesvos ha estipulado que los alpechines deben ser pre-tratados con cal antes de su eliminación en medios naturales. Sin embargo, esta solución no fue puesta en práctica y a las almazaras se les concedía una prorroga por dos años en la validez de sus permisos de operación. La prefectura de Chios decidió la construcción de balsas descubiertas, sufiecientemente grandes para almacenar toda la cantidad de alpechines producidos en una campaña de producción. Doce de las 14 almazaras de la isla eliminan sus alpechines en dichas balsas. La prefectura de Samos ha concedido a todas sus almazaras una prorroga de dos años para expedir los permisos de producción. Mientras, se trabaja para validar un método de manejo de alpechines para su aplicación a escala real por una almazara en Samos. Dicho método – propuesto por el Profesor Georgacakis D. de la Agricultural University de Atenas – inicialmente incluye pretratamiento/fraccionamiento del alpechín mediante sedimentación natural. Luego se realiza un tratamiento por separados de cada una de las fracciones. Una conclusión derivada de esta investigación realizada hasta ahora es que no hay una solución técnica válida individualmente para poder asegurar un nivel satisfactorio en la eficiencia del tratamiento cuyo coste de aplicación estén dentro de los medios económicos de cada uno de los propietarios de las almazaras. Esta conclusión es particularmente importante en el caso de Grecia, debido a su distribución geográfica y al tamaño de las almazaras. En otras partes del país, las balsas de evaporación son utilizadas normalmente para el tratamiento y eliminación de los alpechines, opcionalmente después de su neutralización con cal. En la práctica, todos los alpechines generados son vertidos a arroyos (58 %), o al mar y a los ríos (11,5%), o bien en el suelo (19,5 %).

Turquía

También en Turquía, no hay una regulación específica en relación a la eliminación de los alpechines. La regulación turca para el control de la contaminación del agua supervisa la protección de los recursos hídricos contra la contaminación y establece los estándares que deben poseer tanto de las descargas para la protección del medio receptor como de los efluentes de almazara. El obstáculo más importante para la eliminación de los alpechines es que las almazaras son pequeñas y diseminadas en un área geográfica grande. Con respecto a los residuos sólidos de almazara, el Ministerio de Medioambiente de Turquía ha permitido la combustión del orujo seco únicamente en aquellas almazaras que comenzaron a operar en 2003, con la condición que las emisiones de gases estuvieran por debajo de los límites.

Túnez

En Túnez, un método convencional de manejar los alperujos es conducirlos desde las almazaras a un punto central donde se descargan en balsas construidas a propósito. En este sitio su volumen se reduce por evaporación del agua, con tal de que el fondo de la balsa esté sellado (previniendo de esta forma la contaminación de los acuíferos); esta puede ser una razonable forma de contener este problema. Recientemente en el área de Sfax en Túnez, se ha construido una nueva instalación para recibir alpechines. Se han construido cuatro balsas con una superficie total de 50 ha y una capacidad total de 40.000 m3. Un precio de aproximadamente 7 dinares tunecinos se tiene que pagar para que los alpechines sean aceptados en estas balsas.

Portugal

En Portugal hay alrededor de 1000 almazaras la mayoría de las cuales usan el proceso tradicional discontinuo, aunque en los últimos años se han introducido los sistemas de centrifugación en continuo. El sector del aceite de oliva ha estado sujeto a una intervención específica que comenzó en 1997 y se completó en 1999 con la firma de un acuerdo. Tanto el Ministerio de Mediombiente como el de Agricultura se involucraron, mientras que el acuerdo fue técnicamente implementado por la Universidad la cual realizó una exhaustiva caracterización del sector, estudió soluciones técnicas para los alpechines y desarrolló un análisis de costes y beneficios para su implementación. Las almazaras están sujetas a un seguimiento según el acuerdo alcanzado y la nueva legislación que se ha puesto en vigor (regulación para el uso de alpechines en riego, interpretación para excluir los orujos de su clasificación como “residuo” y selección de muestras representativas para la caracterización de las emisiones gaseosas. El uso de alpechines en riego esta también sujeto a restricciones similares a las aplicadas en Italia. Básicamente, el límite para la aplicación de los alpechines al suelo agrícola es de 50 m3/ha/año para efluentes de almazaras con el sistema tradicional discontinuo y 80 m3/ha/año para los que proceden de almazaras con centrifugación de tres fases. Además, está prohibido aplicarlos a menos de 300 m de una fuente de agua potable; a menos de 200 m de una población; en terrenos en cultivo; en suelos donde puede haber cualquier contacto con acuíferos o cuando la corriente del acuífero esta a menos de 10 m de la superficie. También esta prohibido su vertido a aguas superficiales o al mar.

Francia

La producción anual de aceite de oliva procede de cuatro regiones: Provence-Alpes-Côte d’Azur (61%), Languedoc-Roussillon (17%), Rhône Alpes (12%), and Corse (10%). En Francia, hay más de 25.000 fincas olivareras y 152 almazaras  y cooperativas. La aplicación en el suelo es la práctica de vertido mas común usada en Francia. La creación de balsas de evaporación ha sido incentivada como un tratamiento de eliminación alternativo. Los costes de construcción de una balsa de evaporación son financiados hasta un 30% por la Agencia del Agua y de forma suplementaria por las administraciones regionales y departamentales. Las normas de construcción de balsas de evaporación están reguladas por un decreto ministerial concerniente al control de la contaminación provocada por efluentes agrarios (JO 21/03/2002)

Chipre

Hay 35 almazaras en Chipre actualmente, con una capacidad de procesado promedio de 1000 toneladas de aceitunas por año, y produciendo alrededor de 7500 Tm/año. Debido al pequeño tamaño de las almazaras en Chipre, es bastante razonable asumir que cada almazara tenga sus propias instalaciones para el tratamiento de los efluentes líquidos. Debido a que estas instalaciones pertenecen a PYMES, no tienen que cumplir con los Valores Límites de Emisión (VLE) referentes al tratamiento de residuos. La práctica mas utilizada es el almacenaje de los alpechines en balsas artificiales, permaneciendo en ella para su evaporación (la tasa de evaporación es de aproximadamente 550 mm por año). La mayoría de la plantas están situadas en la periferia de las poblaciones. No se permiten las descargas de estos efluentes en el mar o en aguas superficiales. Se estima que el 95 % de los huesos de las aceituna utilizadas para la extracción del aceite de oliva  son utilizadas para producir calor, un 85 % de los alpechines son almacenados en balsas y/o aplicadas al suelo y, aproximadamente un 10 % van a parar a instalaciones centrales de tratamiento industrial, especialmente construidas y operadas por PYMES.

Croacia

Tiene alrededor de 4 millones de olivos, cubriendo 16.000 ha – 94% de las fincas privadas y un 0,5% del total de la tierras agrícolas- y 41.000 olivicultores. Durante los últimos años, la producción anual de aceite de oliva varía entre 2.000 y aproximadamente 5.000 Tm/año. Hay 86 almazaras la mayoría de las cuales usa el sistema de dos fases. No existen plantas de extracción de aceite de semillas y el alperujo es usualmente aplicado al suelo como enmendante o en forma de compost.   

Malta

Actualmente existen 5 almazaras en operación: dos de estas almazaras tienen una capacidad productiva de 0,5 y 0,4 Tm/año, respectivamente; la mas grande de 3,5 Tm/año; y las dos mas pequeñas de 0,15 Tm/año cada una. La cantidad viable de aceite de oliva que puede ser producida localmente en las almazaras existentes esta estimada en 1.052 Tm. En Malta es práctica común reciclar los residuos generados en las almazaras. El orujo se deja secar y luego se mezcla con estiércol para comportarlo y usarlo como fertilizante en los campos. Parte de estos se compactan en forma de cilindro y se envuelven en papel de periódico para facilitar la deshidratación.  A su vez este subproducto es utilizado como combustible como una alternativa a la leña. Los alpechines producidos en almazaras tradicionales son aplicados en los campos de cultivo. La puesta en operación de una almazara requiere: (i) Permisos de construcción de la sala de prensado; (ii) Permiso de descarga al sistema de alcantarillado público en unión con los limites impuestos para los efluentes como se establece en la ley LN 139 de 2002 y en el Plan Director de Efluentes para Malta y Gozo (Noviembre de 1992). En cualquier caso el sector del aceite de oliva en Malta que es una industria artesanal, genera relativamente pequeñas cantidades de residuos los cuales son reutilizados por la propia industria.

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La eliminación de los residuos del aceite de oliva varía de acuerdo a diferentes tipos de  sistemas de extracciónLa evaporación en balsas u otros sistemas son normalmente utilizados.