Legislación

Los residuos de almazara sólo se generan en la región mediterránea, razón por la cual las políticas de la UE no han aplicado directrices comunes para su gestión. La directiva 91/271/CEE del consejo de la UE sobre “tratamiento de las aguas residuales urbanas” aborda la necesidad de proteger el medio ambiente de los efectos negativos provocados por el vertido de aguas residuales urbanas y del sector agroalimentario. Por tanto, es necesario aplicar un tratamiento eficaz antes de que las aguas residuales se viertan en las aguas receptoras, procurando su tratamiento y reutilización siempre que sea posible (Zaharaki y Komnitsas, 2009).
Algunas de las prácticas que actualmente se emplean son la eliminación de residuos, el vertido en ríos, lagos o mares cercanos, así como el almacenamiento/evaporación en lagunas, lo que provoca problemas medioambientales graves como por ejemplo la contaminación de los recursos acuíferos. El segundo problema significativo que debe destacarse está relacionado con la falta de un marco que regule la separación del suelo de los colectores de agua. La presencia de materia orgánica así como de muchos compuestos inorgánicos (nitrógeno, fósforo y potasio) provoca una contaminación grave cuando los residuos de almazara se vierten en masas de agua. Por el contrario, cuando se eliminan adecuadamente en el suelo, se previene la erosión y puede tener un efecto beneficioso para la fertilidad de los terrenos (Rinaldi et al., 2003; Kapellakis et al., 2008).
La experiencia obtenida gracias al proyecto PROSODOL indica que los tres países productores de aceite de oliva más importantes de Europa (España, Italia y Grecia) han desarrollado, adoptado e implantado diversos sistemas de gestión para los residuos de almazara. En Italia la gestión de los residuos de almazara se rige por la ley Nº 574 de 1996 y por un Decreto Ministerial del 6 de julio de 2005 con el que ya cumplen la mayoría de propietarios de almazara. En España, los residuos de la industria del aceite de oliva se utilizan principalmente para la generación de energía y calor y también para el compostaje. Sin embargo, todavía existen grandes cantidades de residuos que se depositan en balsas de evaporación. En Grecia, debido a la falta de un marco normativo específico y de una supervisión eficaz por parte de las autoridades locales, regionales y nacionales, los residuos de almazara se vierten principalmente en balsas de evaporación, tanto en los sistemas acuíferos como del suelo. Una de las conclusiones del proyecto PROSODOL es que los suelos están expuestos a diversos grados de riesgos y peligros de degradación cuando un país (incluida Grecia) permite que los residuos de almazara se viertan en el suelo de forma incontrolada o sin haber adoptado las medidas protectoras adecuadas. Por lo general y como se ha detectado durante las campañas de muestreo de PROSODOL, si un sistema de suelo ha recibido el vertido de residuos en el pasado, es muy probable que muchos años después del incidente el suelo siga manteniendo un incremento en algunas de sus propiedades fisicoquímicas. Grecia no dispone de regulaciones específicas con respecto a la descarga de residuos de almazara. Los principios más importantes para la gestión de los residuos de almazara se basan en la Ley griega 1650/86 ''para la protección del medio ambiente'' según la cual los propietarios de las almazaras están obligados a presentar un estudio de evaluación del impacto ambiental. La actualización de la circular ΥΜ/5784/23-1-1992 (No 4419/23-10-1992) hace mención a los problemas provocados por la eliminación de los residuos de almazara, así como a la necesidad de un tratamiento eficaz previo a la adopción de medidas que permitan evitar el vertido de residuos a los recursos acuíferos. Cada una de las prefecturas es responsable de adoptar las prácticas de gestión de los residuos de almazara adecuadas que permitan el desarrollo de distintas fórmulas de gestión de residuos.
El tema de los permisos para el funcionamiento de las almazaras está sujeto a la adopción de medidas para tratar los residuos de almazara, como por ejemplo el pretratamiento de la cal antes del vertido, pretratamiento/fraccionamiento mediante la sedimentación natural, así como una gestión separada de las fracciones individuales o el vertido en balsas artificiales abiertas. Sin embargo no existe una única solución técnica que permita garantizar un tratamiento satisfactorio y eficaz ajustado en términos de coste a los medios económicos de cada uno de los propietarios de almazara, especialmente teniendo en cuenta la distribución geográfica y el tamaño de las distintas instalaciones de producción de aceite de oliva (Paraskeva y Diamadopoulos, 2006).
La isla de Creta, al sur de Grecia, fue uno de los enclaves donde se desarrolló el proyecto PROSODOL y donde hasta 1987 se produjo el vertido incontrolado de residuos de almazara al medio ambiente. Entre el 80% y 90% de todos los residuos de almazara generados se vertieron en ríos efímeros (Voreadou, 1994). Desde entonces, las autoridades públicas locales han prohibido el vertido incontrolado en masas de agua y han obligado a los propietarios de almazara a construir dispositivos de tratamiento (mezcla con Ca(OH)2, sedimentación y eliminación de grasas) y lagunas de evaporación con unos costes de construcción, operación y mantenimiento bajos. Para evitar una fuga descendente de residuos de almazara, debe colocarse un revestimiento de arcilla en la parte inferior de la balsa. Una vez evaporados los residuos de almazara, los lodos restantes pueden depositarse en un vertedero (Kapellakis et al., 2002; 2006).

Referencias

·  La directiva 91/271/CEE del consejo de la UE sobre “tratamiento de las aguas residuales urbanas DO L135/40 del 30 de mayo.

·  Ley griega 1650/86 ‘‘para la protección del ambiente’’, boletín oficial del gobierno griego:

·  Kapellakis I.E., K.P. Tsagarakis, Ch. Avramaki, J. Crowther y N. Hytiris (2002). Potencial de reutilización de las aguas residuales de las almazaras: el caso de la cuenca del Messara en Creta. Procesos de la Asociación Internacional del Agua (IWA) - simposio regional sobre la reutilización de agua en la región del mediterráneo, volumen 1, 515–524, Heraclión, Grecia, 26–29 de septiembre.

·  Kapellakis I.E., K.P. Tsagarakis, Ch. Avramaki y A.N. Angelakis (2006). Gestión de las aguas residuales de almazara en las cuencas hidrográficas: Caso de estudio en Grecia, gestión de aguas agrícolas 82, 354–370.

·  Kapellakis I.E., K.P. Tsagarakis y J.C. Crowther (2008). Historia del aceite de oliva, producción y gestión de los subproductos, revisiones en ciencias medioambientales y la biotecnología 7, 1–26.

·  Paraskeva P. y E. Diamadopoulos (2006). Tecnologías para el tratamiento de las aguas residuales de almazara: revisión, J Chem Technol Biotechnol 81, 1475–1485.

·  Rinaldi M., G. Rana y M. Introna (2003). Propagación de las aguas residuales de almazara en el sur de Italia: efectos para la cosecha de trigo duro, Res 84, 319–326.

·  Voreadou K. (1994). Aguas residuales de almazara - impacto para los ecosistemas hídricos naturales de Creta. Prácticas de gestión actuales y perspectivas futuras. Reunión internacional sobre la gestión de las aguas residuales de almazara, Sitia, Lassithi, Grecia, 16–17 de junio, 9–14 (Grecia).

·  Zaharaki D. y K. Komnitsas (2009). Tecnologías existentes y emergentes para el tratamiento de aguas residuales de almazara; Conferencia Internacional AMIREG 2009 “Hacia un desarrollo sostenible: Evaluación de la huella de la reutilización de recursos y gestión de residuos peligrosos”, Atenas, 7-9 de septiembre.

 

LEYES ITALIANAS QUE REGULAN EL VERTIDO DE RESIDUOS DE ALMAZARA

La ley italiana n° 574 de 1996 define los términos para la reutilización de las aguas residuales de almazara y de los orujos en el campo.

·  Los orujos pueden emplearse como enmiendas sin ningún tipo de límite específico, siempre y cuando cumplan con la ley italiana N° 748 de 1984 que regula la utilización de enmiendas;

·  La ley fija el límite anual que puede aplicarse en un suelo en virtud de los siguientes umbrales:

o 50 m3/ha para las aguas residuales de almazara obtenidas a partir de sistemas de extracción discontinuos

o 80 m3/ha para las aguas residuales de almazara obtenidas a partir de sistemas de extracción continuos

·  Es necesario informar al alcalde de la ciudad sobre la aplicación de aguas residuales de almazara en un suelo con una antelación mínima de 30 días;

·  La ley menciona de forma explícita las categorías de suelos en los que las aguas residuales de almazara no pueden aplicarse:

o    tierras que estén a menos de trescientos metros de áreas de conservación para la recogida de agua destinada al consumo humano;

o    tierras que estén a menos de 200 metros de zonas habitadas;

o    tierras cultivadas con cosechas vegetales;

o    tierras en las que las capas freáticas estén a una profundidad inferior a los 10 metros;

o    tierras congeladas, cubiertas por nieve, inundados o saturados con agua.

·  Las aguas residuales de almazara no pueden almacenarse más de 30 días antes de su utilización;

·  Igualmente, la ley establece qué autoridades son responsables de controlar la aplicación de las aguas residuales de almazara.

El Decreto Legislativo N° 152 de 1999, transposición de las Directivas Europeas 91/271/CEE y 91/676/CEE, regula la protección de las aguas contra la contaminación. El artículo 38 de esta ley hace referencia a la ley italiana n°574 de 1996 con consideraciones a la utilización agronómica de los lodos residuales y otros residuos como las aguas residuales de almazara. La misma ley regula el vertido de residuos directamente en el sistema de alcantarillado, fijando para ello los umbrales de los parámetros físicos y químicos con los que deben cumplir dichos residuos (Tabla 5 – Anexo 5).

La siguiente página incluye referencias a la ley italiana (en italiano): 1 (referidos más concretamente a los residuos del olivar) - 2 (más general y relacionado con la protección del agua de las diversas fuentes de contaminación) - Las dos páginas están en italiano.